Ciencia Ficción·Libros

Segunda Fundación – Isaac Asimov

9788497596763La trilogía original de la Fundación llega a su fin con esta tercera novela, titulada Segunda Fundación, publicada en 1952. En ella, Asimov cierra el ciclo de ascenso, retroceso y continuación iniciado con Fundación. Para hacerlo, se sirve del mismo esquema narrativo que ya había utilizado en Fundación e Imperio, creando una novela completa a partir de dos novelas cortas independientes que podrían leerse por separado, aunque la trama de la segunda dependa de la trama de la primera.

De este modo, tenemos una primera novela corta tiulada El Mulo inicia la búsqueda, donde nos encontramos apenas un lustro después de los acontecimientos sucedidos en Fundación e Imperio. El desarrollo de la trama de esta primera parte no es complejo, pero nos presenta una realidad muy diferente a la que ya habíamos visto en Fundación y Fundación e Imperio. Por otro lado, se introduce una perspectiva distinta, ya que ningún personaje propio de la Primera Fundación toma la palabra como narrador o protagonista.

tumblr_mowszn6M8I1rbu729o1_500En El Mulo inicia la búsqueda se ponen sobre la mesa nuevas cuestiones y antiguas respuestas. Por una parte, se ve el modo en que el Mulo ejerce el poder sobre los hombres y mujeres a los que controla. También se habla de la situación interplanetaria tras los acontecimientos de Fundación e Imperio. Hasta aquí las viejas respuetas. Por otra parte, se despliega una pregunta que ya se había planetado parcialmente en El Mulo.

Y Asimov pone la voz del narrador y de los protagonistas en una nueva sociedad o civilización que hasta este momento no se había mostrado. Aunque mantiene el interés sobre ella al tratarla de un modo particular. Este uso del suspense al que ya nos tenía acostumbrados se vuelve magistral cuando se omiten incluso los detalles más cotidianos y se remarcan sólo cuestiones generales.

La segunda novela corta se titula La búsqueda de la Fundación y supone un salto cronológico mayor. Hablamos ya de cinco décadas de salto y el protagonismo regresa a manos de los miembros de la Fundación. Esto no supone una pérdida de protagonismo de la nueva civilización a la que nos hemos referido, sino una alternancia entre los habitantes de Terminus y los misteriosos nuevos Oradores, en lugar de una laternancia entre estos últimos y la sociedad del Mulo. segunda_funda.preview

Hablar de La búsqueda de la Fundación sin estropear el engima en el que se sotiene es un asunto complejo. Esta novela es la que más juega con cebos argumentales que instan al lector a querer saber más sobre un elemento concreto para después descubrir que han dejado de prestar atención, precisamente a causa de este cebo, a otros detalles de la trama que desembocan en un final absolutamente magistral.

En esta última novela de la trilogía Asimov se presenta casi como un ilusionista que parece estar colocando todas las cartas sobre la mesa, a la vista del lector, para después sacarse un as de la manga. El final es completo, pero al mismo tiempo abierto. Cierra una etapa y deja al lector valorar qué sucederá después – al menos en el momento en que fue escrita, pues aún no había escrito las novelas que siguen a la trilgoía original.

fund2.previewPor lo general, cuando los dos primeros libros de una trilogía son tan buenos como Fundación y Fundación e Imperio, leer la tercera novela puede dar un poco de reparo o de miedo. Temor a que al final el escritor no de la talla con la grandeza que ha creado, con el aumento de velocidad que suelen generar las segundas partes de las trilogías. Sin embago, Asimov no decepciona. Es cierto que esta tercera novela es menos veloz o, digamos, divertida, que El Mulo. Pero eso no significa que no esté a la altura de la trilogía de la que forma parte. Simplemente no podía ser de ese modo porque tenía que cumplir la función de cerrar un ciclo. Y los cierres siempre son más largos y necesitan más explicaciones cuando las preguntas se han extendido tanto como las que Asimov venía planteando desde Fundación.

En resumidas cuentas, Segunda Fundación cumple su papel de cierre de trilogía tal como se espera de ella. Y, como era de esperar de Asimov, es uno de los mejores cierres que he leído.

Anuncios
Ciencia Ficción·Libros

Fundación e Imperio – Isaac Asimov

Fundacion-e-imperioDe nuevo la entrada no hará mérito a la obra a la que se refiere. Comentar las obras de Asimov es una tarea que las desmerece. Y, sin embargo, es de recibo que este segundo título de la trilogía original de La Fundación tenga una entrada en este espacio personal.

Fundación e Imperio fue publicada en 1952, componiéndose de dos novelas cortas que Asimov decidió unir en una única obra. Este hecho es fácilmente apreciable en el momento de su lectura, pues encontramos una primera mitad de título El gobernador y una segunda parte titulada El mulo, que recibió, de forma independiente, el retro-hugo 1946, galardonado en 1996, a la mejor novela. Y estas dos partes tienen incluso un estilo diferenciado.

El gobernador mantiene más o menos el mismo estilo narrativo de Fundación, aunque ya concentra más el escenario en que se mueven los personajes. Se producen saltos cronológicos más o menos amplios y el cambio de protagonista, muy en la línea de las partes que componían la primera obra de la trilogía. Y, sin embargo, ya se pueden apreciar ciertos cambios, probablemente derivados del hecho de que estas novelas cortas que componen Fundación e Imperio ya se concibieron claramente dentro de un universo determinado y no fueron publicaciones periódicas sueltas como sucedió con las que componen Fundación.

Isaac Asimov - Fundación.e. ImperioPero es en El mulo donde el cambio de estilo narrativo de Asimov se nota de forma evidente. Esta segunda parte se desarrolla en torno a tres personajes principales, con leves intrusiones de otras escenas que ayudan a explicar las que les suceden a los protagonistas. Es un avance cronológico con pocos saltos y muy cortos, de apenas unos años, ni siquiera una decena. La historia envuelve a esos tres personajes y, para el lector, aparecen por primera vez unos protagonistas especialmente demarcados y con los que se desarrolla gran parte de la obra. Y su historia sirve como impulsora para lo que será Segunda Fundación, la tercera obra de la trilogía original.

Una enorme diferencia entre Fundación y Fundación e Imperio reside precisamente en sus finales, además de en su estilo narrativo. Fundación puede leerse como una mera novela autoconclusiva, con un final que puede tomarse como tal, sin dejar nada especialmente desatado y comprendiéndolo como una suerte de final abierto donde el lector podría haber deducido las siguientes crisis o problemas de la Fundación.

Por el contrario, Fundación e Imperio deja claro que existirá una continuación. El último capítulo de esta obra es la obertura necesaria para el que será el tercer título de la trilogía, Segunda Fundación. No podría hablar de este final sin destrozar la trama del libro, sin dar un dato de especial relevancia, al que conduce toda la novela corta El mulo.

Parece 149393406_51d9729e21ser en este momento cuando Asimov toma conciencia de que ha creado un universo propio, diferente de otros, al que decide dar una continuidad distinta. Crea conflictos, problemas mayores, y evita repetir el patrón crisis-solución que siguió en Fundación y en El gobernador.

Ciertamente esto podría resultar algo poco atractivo para aquellos que, como yo misma, disfrutaron enormemente del estilo diferente y particular de Fundación. Pero nada más lejos de la realidad, pues esta segunda obra de Asimov se sirve precisamente de su gran talento como narrador y de la historia a la que ya había estado dando forma en la primera obra para desarrollar un camino nuevo.

En este sentido, El gobernador crea una suerte de nexo de continuidad entre las cortas y determinantes historias de Fundación y el estilo, digamos, “novelesco” que tiene su comienzo con El mulo y continuará con Segunda Fundación. Este estilo “novelesco” no supone un cambio que haga que el lector piense que ha dejado de leer a Asimov. No es algo tan dramático, sino más sutil. De hecho, precisamente por la maestría el escritor, el narrador se deja sumergir en un cambio de estilo que no se presenta drástico, pero que altera el ritmo al que nos tenía acostumbrados.

Ahora bien, si no se busca esa diferencia, no tiene por qué encontrarse. El uso magistral del lenguaje, del recurso de omisión y posterior revelación y la conformación de personajes complejos y redondos se mantiene absolutamente en Fundación e Imperio tal como se había presentado en Fundación. Sólo es reseñable el cambio en tanto que parece, como se ha dicho previamente, una suerte de “toma de conciencia” por parte de Asimov en lo que se refiere a su propio universo.

25_1No me atrevería a decir nada más sobre Fundación e Imperio. Es una obra que merece ser leída, si bien es cierto que puede resultar un poco repetitiva en la primera parte, El gobernador. No sería justo, por otra parte, considerarla un mero “nexo de unión” entre Fundación y Segunda Fundación. Tiene elementos nuevos y muy interesantes que merecen la absoluta atención del lector. Finalmente, decir que el final que Asimov presenta es una perfecta tentativa a leer el tercer libro de la trilogía inmediatamente, pues la historia de El mulo se precipita al final, reuniendo muchas respuestas a cuestiones que se habían planteado al lector a lo largo de la historia.

Asimov no decepciona en Fundación e Imperio. No olvidemos que forma parte de la trilogía que recibió el indiscutible  premio Hugo a la “Mejor serie de todos los tiempos”.

Para más información sobre Asimov y fundación, me remito a la entrada sobre dicha obra en este mismo blog.