Fantasía·Libros

Nuncanoche – Jay Kristoff

nuncanocheMe costó mucho decidirme a coger este libro. Lo vi muchas veces en la librería a la que suelo ir y siempre lo cogía, leía la sinopsis en la contraportada, y volvía a dejarlo. La premisa de una suerte de “escuela de asesinos” no me llamaba en absoluto. Puede que porque sentía que era una idea que podía acabar muy mal. Con muchas narraciones para adolescentes con ganas de violencia gratuita y sin verdadera profundidad.

Sin embargo, por cosas del destino, una copia digital de este libro acabó en mi Kindle justo antes de tener que hacer un viaje largo en autobús y me dije a mi misma que era entonces o nunca. Empecé Nuncanoche sin demasiadas esperanzas, pero con mucho tiempo por delante.

Al principio me costó cogerle el ritmo y el gusto. La narración está llena de metáforas y comparaciones que pueden resultar agotadoras si vienes de otro estilo de libro o si no es precisamente lo que más te gusta leer. También es un comienzo un poco confuso, muy en la línea del resto de la obra, que va construyendo un universo muy rico a base de destapar misterio tras misterio.

Pero hacia la mitad de Nuncanoche, ya estaba enganchada. No sé si fue Mia Corvere y su personalidad – aunque hubiese momentos en que tenía muchas ganas de ahogarla – o si fue el mundo creado por Kristoff, increíblemente rico y detallado, con una estética que me resultó interesante desde el comienzo – una suerte de renacimiento italiano mezclado con el antiguo mundo romano y costumbres de la europa medieval más oscura. Pero, fuera lo que fuese, me leí las seiscientas páginas.

Si te decides por darle una oportunidad, es importante que sepas que es un libro explícito. No lo he categorizado como fantasía para jóvenes adultos precisamente por eso. No se corta a la hora de hablar de sangre, violencia o sexo. Asumo que los lectores adolescentes podrían abordarlo sin escandalizarse demasiado – vivimos en pleno siglo XXI y en casi todas partes hay acceso a internet, incluyendo sus horrores – pero es algo que hay que dejar claro.

La trama, por otro lado, sí tiene elementos propios de la fantasía para jóvenes adultos, pero este hecho no le resta valor al libro, al menos no desde mi punto de vista. Y, como detalle, el romance no es el típico de dicho género, lo cual agradecí enormemente.

Por todo ello, me atrevería a recomendar este libro a las personas que disfrutan de la fantasía de corte más oscuro, protagonizada por asesinos y que gira en torno a la idea de la venganzasé que suena a Assassin’s Creed 2, pero no lo es.

Nuncanoche es el primer libro de una trilogía: las crónicas de la Nuncanoche. Ya ha sido publicado, y en español, el segundo libro, Tumba de Dioses, que ya tengo en mi lista de pendientes. Será este año, en torno al otoño, cuando Kristoff terminará la historia de Mia con el tercer libro: Darkdawn – que a saber cuándo estará disponible en castellano.

Dale una oportunidad a Mia Corvere y a su mundo. Y luego ya me cuentas qué te ha parecido.

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Uprooted – Naomi Novik

UprootedEn primer lugar, como siempre, aclarar que este libro lo leí en inglés. Entre otras cosas porque la portada de Del Rey era demasiado preciosa para ignorarla, siendo además un paperback – soy una fan declarada de las portadas blandas frente a la tapa dura, quedáis avisados.

Uprooted de Naomi Novik es la historia de la joven Agnieszka en un mundo de fantasía mucho más oscuro de lo que me esperaba cuando decidí leerlo. Tiene un estilo muy como de cuento de hadas tradicional, pero con una vuelta de tuerca hacia el público adulto – jóvenes adultos, en concreto. Supongo que podría decirse que se parece a los cuentos clásicos – antes del lavado de cara contemporáneo.

A la autora ya la conocía, aunque nunca había leído nada suyo. Escribió unos cuantos libros de fantasía clásica con dragones que uno de mis mejores amigos había leído en su momento y sabía que era una buena escritora. Pero la verdad es que a mi los libros de fantasía tradicional con dragones no me llaman demasiado, así que me lancé a la piscina con Uprooted, confiando en el criterio ageno en cuanto a calidad de la escritura.

Y no me equivoqué. Si bien es cierto que el principio se me hizo un poco cuesta arriba – tanto porque el inglés que usa es más complejo que al que estoy acostumbrada como porque es una escritora más descriptiva que la media por la que suelo decantarme – enseguida me enganchó la idea y el desarrollo del mundo y de la vida de Agnieszka.

El uso del bosque como elemento oscuro y “amenaza” me pareció magistral, muy en la línea de las antiguas historias de fantasía transmitidas en la oralidad, donde se disuadía a la gente de “lo salvaje” alegando los peligros que podía contener.

La atmósfera que crea con la existencia de dicho bosque y el tipo de magia que manejan los protagonistas está increíblemente bien hilada. Destila ese aroma de los relatos orales que se extendían por todo Europa en torno al periodo medieval. Y también tiene detalles que recuerdan al mundo eslavo, lo que me hizo recordar a The Bear and the Nightingale, aunque las historias sean muy distintas.

Por todo ello, me gustó mucho Uprooted. No esperaba disfrutar tanto de un libro de fantasía más típica, pero me sorprendió en muchos sentidos. Incluso acabé cogiéndole cariño a la protagonista, pese a tenerle un poco de tirria al comienzo de la historia.

Así que, si te gusta el estilo de la fantasía con magia blanda y llena de referencias a una entidad indefinida pero oscura y con conciencia, Uprooted es para ti. La narrativa puede resultar compleja en un inicio, pero os aseguro que, conforme avanza, merece la pena por completo.

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King of Scars – Leigh Bardugo

king of scars. jpg.jpgAntes de comenzar esta entrada me gustaría dejar dos cosas claras. En primer lugar, y hasta donde yo sé, este libro todavía no está disponible en español. En su día yo lo pedí por adelantado en bookdepository – lo pedí en octubre y salió y me fue enviado a finales de enero, comienzos de febrero – y lo he leído en inglés original. Esto puede ser un problema para ciertas personas y considero importante dejarlo en claro. Quiero pensar que en algún momento lo traducirán, editarán y publicarán en castellano – ¿quizá la editorial Hidra, que se ha encargado de los demás libros del universo Grisha? – de modo que los lectores limitados por el idioma puedan hacerse con él.

En segundo lugar, dejar claro que soy una fan declarada del universo Grisha y de Leigh Bardugo desde que empecé la trilogía original – de hecho, desde que empecé Sombra y hueso -, de modo que no soy para nada imparcial en lo que tenga que decir sobre este libro. Pese a ello, en mi más humilde opinión, considero que ningún lector es realmente imparcial en sus comentarios sobre un libro, pues cada obra transmite cosas distintas en diversas formas, y unas resuenan con unos lectores, otras con otro y algunas con todos.

Dicho todo lo anterior, me gustaría empezar diciendo que los primeros capítulos se me hicieron un poco lentos, pero creo que es algo normal cuando la autora se ve obligada a presentar la situación actual de personajes que, de facto, sus lectores ya conocen. De modo que no te encuentras con un personaje nuevo al que verle las distintas formas, sino con alguien a quien ya aprecias – o no – en un enclave y bajo unas condiciones distitnas.

También me ha influído el hecho de que esperaba que el final de la trilogía original fuese el porvenir y que el final de la duología de Seis de Cuervos me destrozó un poquito el alma por ciertas pérdidas acaecidas. Las cosas empiezan ya bastante feas en King of Scars y hay mucho juego político y mucha colocación de las piezas sobre el tablero en los primeros capítulos.

Sin embargo, no tarda mucho en acelerarse.

Al contrario de lo que pasaba con la trilogía original, este libro va variando de narrador al estilo de la duología de Seis de Cuervos, aunque el abanico de personajes es más reducido. Y la historia nos devuelve, tras el desvío por Ketterdam de la duología, a Ravka, así como nos lleva un poco más hacia el interior de Fjerda.

Todo esto lleva un tiempo componerlo y mostrárselo al lector, de ahí el ritmo “pausado” del comienzo. Pero Bardugo no decepciona, y pronto las cosas se van poniendo turbias. Y cuando digo turbias, me refiero muy fuertemente a ello.

El libro cuenta con un elenco de personajes a los que ya queríamos, unos cuantos personajes nuevos que tienen carisma propio – con algunos secundarios necesarios pero olvidables -, muchas referencias a la vida pasada de nuestros protagonistas – y con ello, autoreferenciales a lo anteriormente escrito por Bardugo – y descubrimientos inquietantes sobre el lore de este universo Grisha tan impresionante y elaborado.

Dejadme deciros que King of Scars es un libro de intrigas palaciegas, problemas nacionales, espías, enfrentamientos, injusticias sociales y un montón de historia mitológica y divina. Lo tiene todo.

Así que, si os gustó la trilogía original, y más aún si disfrutásteis de Seis de Cuervos, este libro es para vosotros. No decepciona. O, al menos, a mi no me decepcionó. Si no habéis leído nada de lo anterior os suplico que no leáis aún este libro, porque aunque la trilogía original y la duología de Seis de Cuervos son mayoritariamente independientes, este título bebe demasiado de ambos para leerlo por sí mismo.

Y me despido con la esperanza de que Bardugo no tarde demasiado en publicar el segundo libro y guardándome con mucho esfuerzo todos los spoilers para mi misma, porque de verdad tengo muchas ganas de hablar sobre King of Scars con vosotros.

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Circe – Madeline Miller

CirceLo cierto es que yo nunca había leído nada de Madeline Miller y este es el primer libro suyo que ha caído en mis manos, pero sé que tiene otro titulado La canción de Aquiles que también tuvo mucha fama en su momento y que, dado lo mucho que me ha gustado Circe, acabaré leyendo también.

Leí la edición en castellano de Alianza de Novelas que podéis encontrar aquí. En esta misma página podéis leer las primeras páginas y fue precisamente eso lo que me enganchó y me animó a comprarme el libro.

Para ser completamente sincera, era muy probable ya desde el principio que este libro me gustase, pues siempre he sido muy aficionada a la mitología clásica. Desde pequeña me he interesado por leer los grandes mitos – griegos, en su mayoría – y no era la primera vez que me encontraba con Circe – en su momento leí fragmentos extensos de la Odisea, entre otras cosas.

Sin embargo, la Circe de Madeline Miller no es la Circe de Homero o de la mitología clásica. La Circe de Madeline Miller es una diosa que casi más parece una mujer, con dudas existenciales y problemas derivados de la supremacía de los hombres en su mundo y de los esquemas de poder en los que se ve encasillada desde la infancia.

Ella misma describe como desde pequeña le hubiese gustado romper cosas y gritar en los salones de su padre y, sin embargo, ya desde entonces conoce y reconoce que su lugar no es el de la violencia y el poder, sino el de la sumisión y el silencio. En parte eso es lo que hace tan interesante su primer atentado contra la autoridad: el momento en que le da de beber a un Prometeo afustigado y encadenado.

También esta sumisión obligada es la que provoca la naturaleza complicada de sus primeros pinitos en el mundo de la magia y su incapacidad para reconocer del todo las emociones de aquellos con los que convive, casi tanto como la que adolece para comprenderse a sí misma.

Por tanto, este libro no es uno de esos libros de aventuras al estilo de la propia Odisea que engendró a la bruja de Eea. Es un libro de descubrimiento personal, de historias biográficas con las que damos pequeños pasos a través de la vida de Circe. Una explicación para sus mayores pecados y para sus principales éxitos. Pero, sobretodo, la historia íntima y complicada de una mujer que descubre su propio poder y decide hacerse dueña de sí misma antes de permitir que otros continúen compartiendo su vida.

El libro tiene momentos duros y difíciles y está plagado de traiciones y dobles sentidos que te ponen en la piel de Circe. Es este, además, un personaje gris que no se presenta como una especie de santa, sino como la protagonista de una existencia de claroscuros marcada por las guías de otros en la que es necesario romper con todo para poder construir de nuevo.

Y quiero que conste que se trata de una de las descripciones sobre las emociones femeninas y la maternidad más desgarradoras y me atrevería a decir que realistas – dentro de la nula experiencia que tengo al no ser madre – que he leído hasta el momento. Probablemente influenciada por las propias vivencias de la autora.

Un libro escrito por una mujer y sobre una mujer al que le he puesto un 4,5/5 y que no tiene un 5 completo porque en algunos momentos se puede hacer un poco lento. Sin embargo, superados éstos, es una delicia de lectura.

Con ganas ya de ponerme en algún momento con La canción de Aquiles no puedo más que recomendaros Circe.

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Calamity – Brandon Sanderson

CalamityEl final de la trilogía The Reckoners cumple perfectamente con los anteriores dos libros y, de hecho, podría decir que Calamity me gustó incluso más. No puedo extenderme demasiado con respecto a la trama porque podría contener spoilers, pero sí que puedo afirmar aquí y ahora que cierra muchos cabos – todos los que puede cerrar, pues hay algunos elementos que tenemos que dar por presupuestos para creernos el mundo de superhéroes que plantea – al tiempo que hace referencias a personajes clásicos del mundo de los cómics y a realidades alternativas.

Ahí es nada.

David evoluciona considerablemente como personaje, en especial si tenemos en cuenta el primer libro y las motivaciones que maneja en él. En parte esto tiene mucho que ver con la relación que mantiene con Megan – si estás leyendo esta entrada, asumo que has leído los anteriores dos libros -, pero también con sus encuentros con épicos y con cómo se desarrolla su propia vida y la de aquellos que tiene cerca y aprecia.

Megan es el otro personaje cuya evolución más me ha gustado, entre otras cosas por cómo se enfrenta a sus miedos y sus dudas y lucha constantemente por salir adelante en una situación que le viene mal dada desde el comienzo. Y aunque la relación con David le ofrece un apoyo que necesitaba, en ningún momento se convierte en la chica florero dependiente que podría haber sido. Es un personaje por derecho propio, con dudas, inseguridades y decisiones.

Si que es verdad que en ocasiones parece que todos los personajes que acompañan a David están ahí para cumplir su voluntad y ejecutar los planes necesarios para desarrollar la trama. Pero también es cierto que en esta entrega David es el líder de la célula reckoner y es un poco lo que se espera de él.

Como detalle que yo considero importante señalar, me gusta mucho lo que Sanderson hace con la relación entre Megan y Mizzy. Porque, si has leído el segundo libro, sabrás que la segunda le guardaba un rencor acérrimo a la primera por la muerte de su mentor, Sam. Ahora bien, aunque al comienzo del libro esto se mantiene en parte, llega un momento de la trama en que aprenden a conciliar sus diferencias sin la necesidad de que David haga de mediador. Es más, Abraham le prohíbe explícitamente hacer de mediador porque ellas “ya son mujeres adultas”. Y chapó por esto, la verdad.

En cuanto a los épicos, al fin se explica un poco qué ha pasado. Y digo un poco porque, como bien dije al comienzo de la entrada, hay ciertas cosas que tenemos que presuponer para tragarnos todo este mundo con superhéroes. Pero por lo menos comprendemos por qué pasó lo que pasó y el hecho de que existen realidades paralelas y cosas. Cosas porque si digo qué cosas, es spoiler.

Por tanto, en resumidas cuentas, este libro es un digno sucesor de los antriores y un buen cierre para la trilogía. Yo le puse una nota de 4/5 porque lo disfruté y porque, en el fondo, las notas en el mundo de la literatura de entretenimiento siempre tienden a ser subjetivas.

Como reflexión, me gustaría añadir que la sensación que Sanderson describe para los épicos cuando se convierten es algo que creo que nos ha pasado a todos alguna vez. Y que la descripción del miedo y el modo en que este magnifica nuestra sensibilidad al entorno es muy fácil de ver en estos personajes al estar tan exagerado, pero son cuestiones comunes y propias de la civilización actual. La tensión, la ansiedad y la desesperación no son buenos acompañantes para la vida en sociedad.

En conclusión: un libro muy recomendado si te han gustado los anteriores y un buen punto y final para una trilogía muy asequible.

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Firefight – Brandon Sanderson

FirefightEsta mismísima mañana me he acabado el segundo libro de la trilogía de los Reckoners de la que hablaba en la anterior entrada. Tengo la curiosa necesidad de acabar las trilogías o sagas antes de ponerme con otros libros, aunque me llamen más. Supongo que por eso suelo tender hacia los libros autoconclusivos – o eso me digo a mi misma, porque acabo leyendo trilogías como una condenada.

En cualquier caso, Firefight, el segundo libro de la trilogía, empieza bastante flojo, no lo voy a negar. Supongo que tras la epicidad del final de Steelheart pasa un poco lo que siempre ocurre con las segundas partes, que es el hecho de que hay que resituar a los pesronajes y dar nuevos enfoques que lleven a otra trama desenfrenada. Pero eso implica, por el mismo significado de la última palabra, frenar primero. Bajar el ritmo y volver a dar pasos cortos como al inicio del primer libro.

Sin embargo, aquí ya conoces el universo y esos primeros pasos no son tan divertidos ni tan interesantes.

Pese a ello, Firefight no se me hizo pesado. El comienzo fue un tanto lento y me molestó mucho que ciertos personajes no apareciesen como habían aparecido en Steelheart – si los menciono directamente sería spoiler, de modo que lo diré así, misteriosamente -, pero el cambio de aires desde Chicago Nova a Babilar – Babilonia Restaurada, BabilR, para los amigos – fue muy agradable.

Se trata de una ciudad parcialmente – mayormente – sumergida en el agua donde los grafitis iluminan el cielo nocturno y los árboles crecen dentro de los edificios (¿Es esto un spoiler? Si os digo la verdad, no lo sé. Pero en todo caso no es grave). La actitud de la gente también es distinta y esto choca mucho con la concepción que tiene David – recordemos, el prota – sobre el mundo bajo la tiranía de un épico. Interesante, sin lugar a duda.

Ahora bien, el hilo conductor de la historia viene, más o menos, a ser el mismo, pero con modificaciones relevantes. Volvemos a encontrarnos a los reckonersen el tercero me ha aparecido traducido por exploradores y me ha dolido un pocopersiguiendo a otro gran épico en una ciudad nueva, pero el equipo ha sufrido bajas y se han producido cambios internos derivados de los hechos del primer libro que marcan mucho el desarrollo de este segundo.

David más o menos se mantiene en su línea, sin grandes tumbos de personalidad de esos que te pueden destrozar la historia; y otros personajes clave que salen en esta segunda entrega también se mantienen más omenos. Y digo más o menos porque pasan cosas y explotan cosas y se lía muy parda. Pero se lía muy parda a partir de la segunda mitad de libro, ya tirando hacia el último tercio, porque en general Brandon Sanderson se toma el desarrollo de las historias con calma.

El final deja con ganas de más. De ahí que me aventurase inmediatamente en Calamity, tercer libro de la trilogía que también disfrutará de su propia reseña en este blog. Y es ese final el que le da el empujón que necesitaba para llegar a las cuatro estrellas.

Este libro, en mi opinión, tiene una nota de 4/5 porque el romance es un poco menos cringy – un poco, repito – y muchas de las cosas que suceden en él son más elaboradas que las que nos pudimos encontrar en Steelheart, cosa perfectamente comprensible porque aquí ya está la base del universo planteada y el autor sólo necesita construir a partir de ella.

Tiene mejor nota que Steelheart por esos motivos, pero no diré que me gustó más. Me gustaron lo mismo, aunque en Firefight no me encontré a mi misma repudiando ciertas escenas. Supongo que por eso la media estrella más.

Finalmente reconocerle a Brandon Sanderson su maestría escribiendo, pues tan pronto te hace una buena historia de alta fantasía como una historia de superhéroes que no lo son en un mundo de fantasía urbana. O ciencia ficción, al estilo de Escuadróndonde lo petó muy fuerte.

Me voy recomendándoos que le deis una oportunidad a Firefight si Steelheart os gustó o más o menos os gustó, así como que no vengáis a leeros este libro si no os habéis leído el primero porque sería tremendamente estúpido.  Y dejo ya la entrada, que tengo que leer Calamity.

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Steelheart – Brandon Sanderson

SteelheartEste inicio de año ha sido un poco parco en lecturas para mi. Por una cosa o por otra, o bien me encontraba teniendo poco tiempo para leer, o bien no tenía ganas de leer el libro que me había propuesto. Por ello, decidí que era el momento de buscar algo ligero y agradable que llevase tiempo queriendo leer. Y así es como llegué a la trilogía de los Reckoners de Brandon Sanderson.

Por lo general, Sanderson no escribe libros ligeros. Ni en temática ni al peso, como diría mi pareja. Suelen ser libros con un extenso trasfondo y problemáticas difíciles de solventar. Y aunque Steelheart – el primer libro de esta trilogía – trata cuestiones complejas como el poder, la corrupción que el ejercicio de éste supone y la necesidad que la sociedad tiene de tomar las riendas de su desarrollo, el modo en que narra la historia la hace más rápida de leer que otras de sus obras. Esencialmente porque su público objetivo asumo que está entre los adolescentes y quizá los jóvenes adultos.

La premisa es sencilla y fue lo que más me llamó del libro: los superhéroes no son tal cosa. El villano principal, Steelheart, es básicamente un Superman convertido en dictador de una ciudad de acero. Y cuando digo ciudad de acero, hablo de una ciudad literalmente de acero.

Por ese motivo, nuestro protagonista, David Charleston, no es el prototípico héroe, sino un joven lleno de sed de venganza que quiere dedicarse a cazar superhéroes – conocidos en el universo como Épicos – junto a una organización que se dedica precisamente a esto desde las sombras: los Reckoners – de ahí el título de la trilogía.

La verdad es que no es de las trilogías más reconocidas del autor. Cuando yo pensaba en Brandon Sanderson, solía venirme a la mente Mistborn – “Nacidos de la Bruma” en su traducción en castellano – o Elantris. Incluso “El archivo de las tormentas”, aunque todavía no he leído ni un sólo libro de la supuesta obra magna sandersoniana. Pero me alegra haberme visto el vídeo de Vanfunfun donde animaba a sus espectadores a introducirse en el mundo de Sanderson ofreciendo diferentes alternativas, entre las que se encontraba esta trilogía.

Dado que el mismo Vanfunfun decía que eran libros ligeros de leer y que la premisa me parecía agradable y más o menos sencilla, determiné que Steelheart sería un buen libro para romper con mi racha de sequía lectora. Y no me equivocaba, del mismo modo que no me arrepiento.

No diré que es una de esas obras o historias que se quedan siempre contigo, porque creo que tampoco era la intención de su autor. Pero David, el protagonista, te anima a empatizar con su causa y consigue que le cojas cariño a través de su ineptitud en numerosas áreas, su torpeza social y sus problemas con las métaforas. Porque, madre mía, tiene un serio problema con las metáforas. Y eso que yo leí la traducción al castellano: no me quiero ni imaginar cómo se desarrolla este asunto en el original.

Los Reckoners son personajes un poco más… difusos. En este primer libro aprendemos cosas de ellos y todos tienen particularidades al estilo de Brandon Sanderson que les hacen individuales y les dan credibilidad. Pero al terminar de leerlo me da la sensación de que sé demasiado poco sobre todos ellos. Y asumo que eso tiene que ver con el hecho de que sea el primer libro de una trilogía – de la cual ya he empezado a leer el segundo, como anotación y comentario.

En especial, en contra de lo que el libro puede querer indicarte, a mi me gustaría más saber sobre el personaje de Tia (Thia) – que David sea el narrador hace que tu atención e interés estén constantemente desviados hacia el Profesor y Megan – y sobre los Fielesno hablaré del tema porque Spoilers. Pero ya veremos qué desarrolla Sanderson y qué no en los dos libros que me faltan.

Por el momento le he puesto al libro una nota de 3,5/5 porque para mi gusto personal el aconato romántico es demasiado cringe y porque hubo momentos de la trama en los que perdí un poco el interés. Son defectos que puedo perdonar, pero las notas son subjetivas y es la que creo que se encuentra más acorde a cómo me sentí durante y al acabar la lectura.

Sin embargo, lo recomiendo a todos aquellos que disfruten de una buena trama de “misiones encubiertas” y “misiones suicidas”que viendo cómo funciona Mistborn es muy del gusto de Brandon – mezcladas con un universo anárquico causado por un montón de gente con poderes locos e injustificados. Esto último puede sonar mal, pero ¿a quién no le gusta una buena sesión de poderes sin justificación científica al estilo de los comics? A mi me gusta. Y si a ti también, Steelheart puede ser tu libro.

P.D.: que el protagonista sea un friki obsesionado con los épicos que se ha creado su propio sistema de archivos me dio un poco en la patatita de archivera wannabe.

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Español 🇪🇸 – English 🇬🇧 . 🇪🇸 Siempre he sido más de Batman y este es el único comic de Superman que tengo (Superman hijo rojo), pero la referencia en Steelheart es evidente 🤓 . Llevo un tiempo bastante ausente y bastante alejada de mis lecturas. En ocasiones la vida tiene estos momentos 😣 . ¿Cómo lleváis las lecturas que os propusísteis para el año? 🙂 . . 🇬🇧 I've always been a Batman fangirl and this is the only Superman comic I have (Superman red son), but the reference in Steelheart is clear 🤓 . I've been absent for some time and a little bit away from my tbr list. Sometimes life can be like this 😣 . How are you doing with your tbr for the year? 🙂 . . #bookstagramespañol #bookstagram #bookstagramespaña #books #libro #kindle #ebook #brandonsanderson #steelheart #reckonersseries #superman #dccomic #supermanredson #tbr

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