El dios asesinado en el servicio de caballeros – Sergio Sánchez Morán

el-dios-asesinado-en-el-servicio-de-caballerosEl dios asesinado en el servicio de caballeros de Sergio Sánchez Morán es el primer libro de fantasía contemporánea urbana y detectives escrito en castellano que cae en mis manos. Pero ha sido inevitable encontrar su semejanzas con otra obra también de fantasía contemporánea urbana y detectives de habla inglesa: la serie de Harry Dresden de Jim Butcher.

Dichos antecedentes no podían más que generar ciertas expectativas, aunque temía precisamente que resultase decepcionante por ello. Sin embargo, no fue así. Sergio S. Morán ha estado a la altura de Jim Butcher, aunque el carácter de su protagonista es mucho más desenfadado y el ritmo tiene un toque que tiende menos hacia la amargura y más hacia un humor ligero. Esto, pese a lo que pueda parecer, no le quita interés a a obra, sino que la convierte en una lectura ágil y agradable.

Este libro llega de la mano de la editorial especializada Fantascy, en una edición física muy llamativa y una edición de kindle muy cuidada, generando así el marco perfecto para una sinopsis tan curiosa como la siguiente:

Soy Verónica Guerra, alias Parabellum.

Soy a quien llamas cuando la chica de la curva te ha robado el coche. Soy a quien recurre el hombre del saco cuando un extraño se mete en su casa. Soy a quien necesitas cuando descubres una cabeza de unicornio en la cama.

Soy detective paranormal y me enfrento a diario a los sucesos más extraños que puedas imaginar. Pero acabo de encontrar el cadáver de un dios greigo en el maletero de mi coche. Y hasta yo tengo un límite.

Y Sergio Sánchez Morán nos trae exactamente lo que promete: una historia detectivesca basada en el mundo sobrenatural, donde la premisa la aparición del cadáver de un dios griego en el matelero de la protagonista va dando lugar a una serie de misiones o situaciones a las que Parabellum debe hacer frente. Todo ello teniendo en cuenta que debe ganarse la vida, de modo que busca trabajar para alguien que quiera contratarla.

La narrativa de Morán es perfecta para llevar esta historia. Es ágil, sencilla y está llena de frases hechas y, en muchas ocasiones, incluso palabras soeces, siempre en consonancia con la personalidad de su protagonista. Y es que, además, su protagonista es femenina, lo cual resulta particular en este tipo de libros. Frente a Harry Dresden, un personaje masculino pensado para un público masculino, Parabellum se presenta como una mujer fuerte que puede acceder a toda clase de público.

Pero lo más interesante es que no sólo se trata de un personaje femenino fuerte, sino que no cumple con los clichés de la femme fatal. No es la mujer más atractiva del mundo, lleva gafas y se las apaña para sobrevivir en el día a día. Además, tiene problemas cotidianos, como el hecho de tener que hacer malabares para compaginar su vida como Parabellum con su vida como Verónica, mientras oculta su trabajo a su pareja y se enfrenta no sólo a las espadas de las valkirias, sino tambíen a los complejos que pueden despertar los increíbles cuerpos de éstas en ella. Verónia Guerra es una mujer normal y Parabellum es la mujer fuerte que toda mujer normal puede sacar de sí misma.

1 (1)
Espero que a Sergio no le moleste que tome prestada esta imagen de su página para ilustrar esta entrada.

La trama se desarrolla en unos cuantos días de la vida de Verónica, en pleno agosto barcelonés. Para un lector español este hecho hace que la historia pueda resultar peculiar, pero más cercana que de costumbre. En el teatro de la vida cotidiana de Parabellum caben tanto un vampiro como un partido de fútbol en el bar. Y todo ello pagado y contado en euros.

Pero lo más interesante es como Morán hila una investigación con otra. Como comienza con un cadáver en el maletero del coche de Parabellum para desarrollar historias aparentemente distantes entre sí, que finalmente se entrecruzan y demuestran ser los efectos de la misma causa. Tampoco hay malos malísimos y buenos buenísimos – aunque admito que cierto personaje del final de la obra es malo malísimo -, aunque sí hay gente con más y menos escrúpulos.

Y entre todo ello, trata temas que generalmente se omiten o no se incluyen en otros libros, como la homosexualidad, la ética en el mundo de la prensa sensacionalista, el mundo de la droga, el fanatismo social por el fútbol, etc. Siempre con naturalidad y dándole un toque humorístico que lo deja a la altura de la crítica social satírica. Pero sin perder la base fundamental de la historia: el mundo sobrenatural. A eso se le puede considerar maestría.

RRmartinCon todo lo anterior dicho, podría afirmarse que El dios asesinado en el servicio de caballeros probablemente no es una de esas grandes novelas trascendentales que se recordarán dentro de cincuenta años por su novedad narrativa o argumental. Pero sí que es el inicio de lo que espero sea una larga saga de libros divertidos, amenos y perfectos para devolver a los lectores el gusto por las novelas de detectives y por la fantasía urbana contemporánea – bastante desmerecida en muchas ocasiones – de la mano de un personaje femenino muy equilibrado, que no tiende hacia el cliché de la femme fatal pero tampoco hacia una posición masculina o de “machorra”; el tipo de papel que últimamente han dado muchos autores a las mujeres de sus historias cuando pretendían evitar la crítica desde pespectiva feminista, la crítica a los personajes delicados y que deben ser protegidos. Puede que se les olvide que las mujeres no tienen por qué ajustarse a un cliché y que sólo hay que tratarlas como bien dijo George R. R. Martin: “Siempre he considerado que las mujeres son personas”.

Por todo ello, porque el autor es un chico joven con ganas de enseñarnos mucho más de sus historias particularies y su buen humor, y porque Parabellum merece tener más seguidores – pese al pequeño problema que desarrolla al final del libro – , la recomendación es evidente. Incluso para quienes creen que la fantasía urbana contemporánea – o los libros de autores españoles, que hay gente con esta idea – no es para ellos, merece la intentona. Se lee rápido y es una lectura perfecta para un par de tardes de fin de semana o vacaciones.

Y para quien quiera más de Parabellum, puede conseguir unos cuantos casos más aquí.

Anuncios

A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos

aladerivaenmarlluvias-okA la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos: antología de ciencia ficción contemporánea es, tal y como su subtítulo indica, una antología de ciencia ficción contemporánea, puesta a punto por Mariano Villareal con un gusto y un tacto impresionantes. Forma parte de la colección periódica de antologías llamada Nova Fantástica, de tirada física limitada pero con ideas entusiastas y ganas de dar a conocer las grandes joyas de la literatura de género.

Dado que se trata de una recopilación de diversos relatos y autores, he considerado oportuno comentar cada uno de ellos de modo individual. Pero he de señalar que la obra, como conjunto, me parece, sin lugar a dudas, la mejor antología de ciencia ficción que he leído. Buena elección, buena edición y buen precio.

Me serviré de parte de las introducciones o presentaciones que el propio libro hace de los autores recopilados en él. Pero antes de ello, me gustaría agradecer a la editorial Sportula precisamente que llevase adecuadamente a cabo su principal labor: editar esta pequeña pero cuidada antología. Y remarcar lo impresionante que es la portada de Alex Popescu, portada que no puede sino completar y dar la apariencia adecuada al conjunto.

Seguiré el orden del propio libro, transcribiendo literalmente parte de la presentación de los autores, como previamente he indicado, para después dar una opinión personal de cada uno de los relatos.

La señora astronauta de Marte – Mary Robinette Kowal

Mary Robinette Kowal (Raleigh, Carolina del Norte, 1969) es escritora y titiritera profesional. […] ha sido también directora artística de las revistas Shimmer Magazine y Weird Tales, y ocupado los cargos de secretaria y vicepresidenta de la Science Fiction and Fantasy Writers of America. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 12]

Este relato resulta sorprendente. Comenzar el libro con la fuerza emocional de este pequeño gran relato de Mary Robbinette Kowal da un sabor de boca sumamente agradable y deja con muchas ganas de continuar. La premisa es sencilla: una antigua astronatura retirada en Marte se encuentra en la necesidad de tomar una decisión difícil, encontrándose por un lado la pasión de toda una vida y por otro el amor que la ha acompañado durante toda ella.

Pese a ser un relato de ciencia ficción, destila un toque muy humano, que hace que en ocasiones olvidemos que nos encontramos aún inmersos en una historia que acontece fuera del marco en el que vivimos cotidianamente. La maestría de Kowal para transmitir las dudas y los miedos de la protagonista al lector es increíble, así como el hecho de lograr que se produzca la empatía con ésta, que es ya sexagenaria, a pesar de la falta de experiencia vital que pueden presentar muchos de sus lectores.

Merecedora, sin duda, del premio Hugo a la mejor novela en el año 2014, personalmente considero que hace las veces de puerta grande por la que entrar a esta antología.

Algoritmos para el amor – Ken Liu

Ken Liu (Lanzhou, China, 1976) es un escritor norteamericano de origen chino cuya identidad cultural mestiza queda patente en buena parte de su producción literaria. Su narrativa – no sólo escribe ciencia ficción y fantasía, también cuentos realistas y poesía – posee un fuerte componente humano y especulativo, y es uno de los escritores actuales de género fantástico con una mayor proyección mundial. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 40]

Este es, sin lugar a dudas, mi relato favorito de toda la antología. El tema que trata es muy complejo: ¿dónde está la línea entre el ser humano y una inteligencia artificial? Pero Ken Liu no se lanza a un tema tan complejo de forma técnica y compleja: lo aborda desde una perspectiva muy intimista y personal, desarrollándose la trama en torno a un matrimonio que intenta recuperar su vida y los recuerdos de la mujer.

Pero lo que más interesante resulta del relato es que Liu logra generar en el lector la sensación de que todo lo que dice es científicamente correcto, lo sea o no, dando lugar, de este modo, a una suerte de incerditumbre que sólo se puede comprender al llegar al final de la trama. Yo le doy un diez. Para mi es la más recomendable.

Frigonovia – Will McIntosh

Will McIntosh es doctor en psicología social y fue profesor en la Georgia Southern University hasta que decidió abandonarla para dedicarse a la escritura a tiempo completo. En 2003 se graduó en el taller literario fantástico de Clarion West en 2003.[VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 60]

Este relato es, en cierto sentido, más sencillo que los dos anteriores. No diré que se trata de una caída en la calidad de la antología, ni mucho menos, pero la forma de narrar y el contenido de la trama de este tercer relato es muy diferente al de los que le anteceden y entorpece un poco el ritmo que el lector percibe, de carácter más intimista y humano, para ofrecer una historia que reflexiona sobre la muerte de un modo más, digamos, superficial.

Ahora bien, pese a que pueda parecer desmerecido por seguir a Kowal y Liu, Will McIntosh propone una historia extraña que hace reflexionar al lector sobre los límites entre la vida y la muerte y si es correcto sobrepasarlos o no. En ella, nos habla de un servicio llamado “frigonovia” donde, por un precio determinado, los hombres pueden acudir a un centro de criogenización para seleccionar a una futura novia. Si se deciden por una, la resucitan, lo que generalmente supone un matrionio previo para asegurar la “inversión”.

Al final, esta historia también resulta emotiva, pero, como bien he dicho, el ritmo parece más sencillo y la historia no está hilada de igual modo a las anteriores. Sin embargo, se disfruta. Lo único que recomiendo es dejar un espacio de tiempo prudencial en la lectura entre el anterior relato y este, para no desmerecerlo por el brusco cambio de temática. No olvidemos que ganó el premio Hugo a la mejor novela corta en el año 2010, así como el galardón de los lectores de la revista Asimov’s Science Fiction.

Regreso a casa – Mike Resnick

Mike Resnick (Chicago, 1942) es uno de los escritores más prolíficos y galardonados en la historia del género. Ha escrito más de doscientos libros con su nombre o bajo seudónimo, entre novelas, recopilaciones, series propias y contribuciones ajenas. Ha ganado decenas de premios tanto en Estados Unidos – entre ellos cinco Hugo de alrededor de cuarenta nomminaciones – como de Europa, Japón y otros países, encabeza la lista Locus de ganadores de narrativa breve de todos los tiempos y es un miembro muy querido de la communidad de aficionados a la ciencia ficción, invitado de honor o maestro de ceremonias en medio centenar de convenciones. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 82]

La experiencia se nota y la calidad del relato de Mike Resnick es elevada. Pero es posible que el tema elegido sea un tema bastante común: la decisión de transformarse en algo diferente a lo que se era antes supone la separación de los seres queridos, generando rechazo. Eso es lo que le sucede a uno de los dos protagonistas de la historia, un joven que regresa a su casa después de varios años sin hablarse con su padre, a raíz de su decisión de mutar en una especie alienígena para investigar y vivir en un planeta recientemente descubierto.

Pese a la posible falta de novedad, el relato es muy bonito y la enfermedad de la madre, a quien el chico visita, da un toque particular a la historia, así como el carácter de su padre, tan cercano que podría identificarse con el padre de casi cualquier lector. De nuevo nos encontramos en un ambiente intimista, el interior de un hogar, aunque la premisa esté relacionada con especies alienígenas y la colonización planetaria por parte de la humanidad. Un relato bonito y conciso, que quedó finalista en la categoría de historia corta en los premios Hugo de 2012.

La verdad de los hechos, la verdad del corazón – Ted Chiang

Ted Chiang (Port Jefferson, New York, 1967) es lienciado en informática y escritor de ficción especulativa, graduado en el taller literario fantástico de Clarion en 1989. En la actualidad se gana la vida como escritor técnico en la industria del software. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 106]

Este relato fue una sorpresa. La reflexión que lleva a cabo Ted Chiang es curiosa: ¿qué es la verdad en un mundo donde cada vez hay menos lugar para la percepción subjetiva de la realidad? Para ello se sirve de dos historias que transcurren paralelamente. Una nos habla de un periodista que ha envejecido viendo los rápidos avances de la tecnología, hasta el punto de que ha aparecido un, digamos, artefacto, que permite grabar la vida y generar una base de datos/recuerdos artificial y fácilmente consultable.

La otra historia, menos propia de la ciencia ficción pero cuyo desarrollo tecnológico está soberbiamente desarrollado por Chiang, nos habla de un joven nativo de una tribu recientemente colonizada por la influencia europea. Este chico decide aprender a escribir porque siente curiosidad y se enfrenta a una decisión relacionada con la reflexión que hemos expuesto previamente, aunque dentro de un contexto más cercano a nosotros, donde podemos vernos más identificados. Esta historia se liga con al anterior al final, dando lugar a una reflexión que, por ello, se desarrolla en el tiempo.

Es, probablemente, el relato más complejo, al menos a mi parecer. No requiere de conocimientos científicos específicos, simplemente hay que seguir una serie de argumentos que pueden llegar a contradecirse. No es una cuestión sencilla y Chiang deja espacio al lector para que saque sus propias conclusiones. Altamente recomendado, aunque hay que tener una mente abierta y tomarse un tiempo para comprender por completo la intención del autor. Fue nominado al premio Hugo al mejor cuento o novela corta en el año 2014.

Si fueras un dinosaurio, amor mío – Rachel Swirsky

Rachel Swirsky (California, 1982) es una escritora de fantasía y ciencia ficción especulativa, aunque también es poeta, ensayista, editora e, incluso, fue vicepresidenta de la Science Fiction and Fantasy Writers of America. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 150]

Una de las pequeñas grandes sorpresas del libro es precisamente esta historia corta de Rachel Swirsky. Se trata de una historia sencilla pero muy bonita que se va desplegando a través de posibilidades, no de hechos, pensados por la que parece ser una joven protagonista que ve imposible cambiar un hecho triste de su realidad. Son apenas tres páginas, pero sumamente creativas. Recibió el premio Nebula del año 2014 en la categoría de historia corta.

La Amarillys – Carrie Vaughn

Carrie Vaughn (Sacramento, California, 1973) es autora de la exitosa serie de fantasía urbana Kitty Norville, de la que se han publicado una docena de títulos aunque únicamente tres en España gracias a La Factoría de Ideas; el primero de ellos, Kitty a medianoche, fue elgido mejor primera novela de misterio en los premios Romantic Times. Ha publicado también obras juveniles, de fantasía e, incluso, una novela de superhéroes. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 156]

La temática de esta historia corta de Carrie Vaughn es relativamente común, puesto que se trata de un futuro aparetemente post-apocalíptico, pero la perspectiva es la de la gestión de recursos y cómo afecta eso a la población superviviente. En al historia, acompañamos a la capitana de un barco llamado Amarillys en una lucha por el futuro contra un pasado que la ha marcado de por vida.

Por su parte, a narrativa es agradable, rápida y genera el ambiente necesario para la historia. La trama presenta unos personajes que, pese a no tener un desarrollo muy marcado – determinado en gran parte por la longitud del relato – parecen estar completos, dando el lector las pinceladas que faltan a sus personalidades por los silencios de la historia y no por sus palabras. Por tanto, es una historia bonita, sencilla y basada en la gestión de recursos que deben hacer los seres humanos en una situación en la que éstos se estan acabando. Un toque de esperanza en un futuro no especialmente brillante.

Fue nominada al premio Hugo del año 2011 en la categoría de historia corta.

A la deriva en el mar de las lluvias – Ian Sales

Ian Sales (Gran Bretaña) es escritor, crítico y fundador del blog SF Mistressworks, dedicado a reseñar libros de autoras de ciencia ficción. También destaca en su faceta como editor, de la revista británica The Lyre en los 90′, de a antología de ciencia ficción dura Rocket Science en 2012, y de su propia obra con posterioridad. [VILLAREAL, Mariano (ed.): A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos. Antología de cienccia ficción contemporánea, Sportula, 2015, página 176]

Se trata la novela corta de ciencia ficción dura que da nombre a toda la antología, la cual, por cierto, presenta un glosario propio a causa de a cantidad de tecnicismos que presenta. Este sería, sin lugar a dudas, su mayor atractivo a mi parecer. Sin embargo, es muy probablemente la historia que presenta menos interés a nivel de la trama, pues está centrada en un militar norteamericano que ha quedado varado en la Luna junto a otros compañeros, convirtiéndose en testigos de la destrucción de la Tierra a causa de una supuesta Tercera Guerra Mundial protagonizada por los dos bandos de la Guerra Fría.

El problema reside en que, dado que es un militar y está bien enmarcado en su papel de norteamericano, los toques de odio y profunda irracionalidad que muestra a lo largo de toda la obra hacen que pueda resultar un poco cargante. Si a eso unimos el desconocimiento del lector y la necesidad de consutar constantemente el glosario, puede ser un relato pesado, como me resultó a mi. Esto no quiere decir que Ian Sales haga un mal trabajo, sólo que en esta antología ha estado precedido por verdaderas pequeñas obras de arte de la literatura de género y es difícil competir con ello dentro del estricto ámbito de la ciencia ficción dura, basada, además, en naves espaciales y aviones.

Dado que yo, como autora de este blog, no soy especialmente aficionada a este tipo de relatos, pedí consejo y colaboración a una persona que sabe más de estas cuestiones y que, por ello, podría haber disfrutado más de relato. Dejo aquí su opinión, bastante extensa, para quien pueda estar interesado en otra perspectiva. Por supuesto, lo mejor es leerlo por uno mismo para valorarlo.

Si bien este relato se puede considerar de ciencia ficción dura por su abundancia en términos técnicos y matices científicos, quizás, en general, abusa de esta “estética” aún cuando trata términos de pura fantasía.

Empezamos en una realidad alternativa, una ucronía en la que la Guerra Fría se tornó cálida, y en ello se centrará la parte tecnológica del relato. Continuamente podemos ver referencias a proyectos no realizados de tiempos de la guerra fría, tales como la nave espacial militar TKS soviética, los bombarderos americanos B-70 Valkyrie, o los soviéticos Sukhoi T-4, tres proyectos que se quedaron en fase de prototipo, además de a muchas otras aeronaves de combate, la mayoría proyectos y prototipos de mediados del siglo XX, algunos reales (SR-71 Blackbird, Su-25) algunos fantasiosos y fruto de la teoría de la conspiración (SR-91 Aurora) e incluso una referencia al malogrado proyecto americano de avión de pasajeros supersónico, el Boeing 2707.

Sin embargo, el plato fuerte, y lo relevante para la historia central, es el proyecto Phoebus. Este proyecto, aparentemente sacado con ligeras modificaciones del programa Apolo, propone que las misiones Apolo no se detuvieron en en Apolo 17, y que debido a las preocupaciones militares y la pérdida posterior del interés “científico” (propagandístico) del público, se aprovechó la tecnología y datos obtenidos para establecer una base de observación militar permanente cerca de la zona de aterrizaje del Apolo 15. Todo esto, usando derivados de los módulos Apolo (CM y LM, especialmente) y los Saturno V y Saturno I-B.

Siguiendo un esquema habitual para una base lunar, para evitar la radiación se entierran parcialmente módulos cilíndricos para tener un habitat más seguro. También tienen sistemas avanzados de reciclaje de agua y oxígeno (ironías del destino, esta tecnología fue desarrollada mayormente por la URSS en nuestra realidad, aunque en el libro pone varias veces énfasis en su inferioridad tecnológica). Un poco más exótica es su alimentación eléctrica: un reactor nuclear, como los de muchos antiguos proyectos de bases y naves lunares o marcianas, aunque perfectamente admisible técnica y científicamente, inviable política y económicamente.

Lo que ya no es tan admisible es la aparente cercanía de despegues y aterrizajes, una completa temeridad desde el punto de vista operativo, y más sabiendo el detalle de que las propulsiones de los vehículos son en todo caso hipergólica (la tetrametilhidracina asimétrica es terriblemente tóxica para humanos, imaginad una poca residual de un despegue en la escotilla al entrar en la base…).

Llama también la atención la poca o nula preparación de las EVAs, con el comandante Peterson saliendo inmediatamente y siempre que le apetece, lo cual también parece indicar que tienen alguna manera de recargar los suministros del traje.

Muchas de las maniobras orbitales y los conceptos asociados son fantasiosos, como la ya insoportable costumbre de hacer “caer” cosas que están en órbita porque se desprendan de la nave (hablo del módulo de descenso). Y ante todo, la presencia de la Wunderwaffe, “La campana”, que no tiene mucho que comentar por su absoluto misticismo, junto con todo lo asociado a esta.

En general, este relato parece pretender rellenar con muchos tecnicismos y datos reales una carencia absoluta de rigor científico y un claro afán propagandístico, consiguiendo el objetivo de parecer Hard Sci-Fi para cualquier no iniciado, y destacando por su pura fantasía para cualquier lector interesado mínimamente en la ciencia o que simplemente haga un análisis mínimamente crítico. Por otra parte, es muy entretenida, como toda buena historia de fantasía espacial.

  • Miguel

En general, y como conclusión, me gustaría alabar a selección de Mariano Villareal, pues no es sencillo dar forma a una antología de ciencia ficción que mantenga un nivel tan alto a lo largo de toda la lectura. Crear un ser más o menos heterogéneo a partir de obras heterogéneas es una suerte de periplo del que Villareal sale victorioso.

Y para acabar, me gustaría reseñar la labor de los traductores de los diferentes relatos que han sido mencionados en esta entrada. Gracias a Pilar San Román, Carlos Pavón, Manuel de los Reyes y Diego de los Santos por su labor, que permite acercar estas pequeñas grandes obras de la literatura de género a nuestra orgullosa lengua.

Segunda Fundación – Isaac Asimov

9788497596763La trilogía original de la Fundación llega a su fin con esta tercera novela, titulada Segunda Fundación, publicada en 1952. En ella, Asimov cierra el ciclo de ascenso, retroceso y continuación iniciado con Fundación. Para hacerlo, se sirve del mismo esquema narrativo que ya había utilizado en Fundación e Imperio, creando una novela completa a partir de dos novelas cortas independientes que podrían leerse por separado, aunque la trama de la segunda dependa de la trama de la primera.

De este modo, tenemos una primera novela corta tiulada El Mulo inicia la búsqueda, donde nos encontramos apenas un lustro después de los acontecimientos sucedidos en Fundación e Imperio. El desarrollo de la trama de esta primera parte no es complejo, pero nos presenta una realidad muy diferente a la que ya habíamos visto en Fundación y Fundación e Imperio. Por otro lado, se introduce una perspectiva distinta, ya que ningún personaje propio de la Primera Fundación toma la palabra como narrador o protagonista.

tumblr_mowszn6M8I1rbu729o1_500En El Mulo inicia la búsqueda se ponen sobre la mesa nuevas cuestiones y antiguas respuestas. Por una parte, se ve el modo en que el Mulo ejerce el poder sobre los hombres y mujeres a los que controla. También se habla de la situación interplanetaria tras los acontecimientos de Fundación e Imperio. Hasta aquí las viejas respuetas. Por otra parte, se despliega una pregunta que ya se había planetado parcialmente en El Mulo.

Y Asimov pone la voz del narrador y de los protagonistas en una nueva sociedad o civilización que hasta este momento no se había mostrado. Aunque mantiene el interés sobre ella al tratarla de un modo particular. Este uso del suspense al que ya nos tenía acostumbrados se vuelve magistral cuando se omiten incluso los detalles más cotidianos y se remarcan sólo cuestiones generales.

La segunda novela corta se titula La búsqueda de la Fundación y supone un salto cronológico mayor. Hablamos ya de cinco décadas de salto y el protagonismo regresa a manos de los miembros de la Fundación. Esto no supone una pérdida de protagonismo de la nueva civilización a la que nos hemos referido, sino una alternancia entre los habitantes de Terminus y los misteriosos nuevos Oradores, en lugar de una laternancia entre estos últimos y la sociedad del Mulo. segunda_funda.preview

Hablar de La búsqueda de la Fundación sin estropear el engima en el que se sotiene es un asunto complejo. Esta novela es la que más juega con cebos argumentales que instan al lector a querer saber más sobre un elemento concreto para después descubrir que han dejado de prestar atención, precisamente a causa de este cebo, a otros detalles de la trama que desembocan en un final absolutamente magistral.

En esta última novela de la trilogía Asimov se presenta casi como un ilusionista que parece estar colocando todas las cartas sobre la mesa, a la vista del lector, para después sacarse un as de la manga. El final es completo, pero al mismo tiempo abierto. Cierra una etapa y deja al lector valorar qué sucederá después – al menos en el momento en que fue escrita, pues aún no había escrito las novelas que siguen a la trilgoía original.

fund2.previewPor lo general, cuando los dos primeros libros de una trilogía son tan buenos como Fundación y Fundación e Imperio, leer la tercera novela puede dar un poco de reparo o de miedo. Temor a que al final el escritor no de la talla con la grandeza que ha creado, con el aumento de velocidad que suelen generar las segundas partes de las trilogías. Sin embago, Asimov no decepciona. Es cierto que esta tercera novela es menos veloz o, digamos, divertida, que El Mulo. Pero eso no significa que no esté a la altura de la trilogía de la que forma parte. Simplemente no podía ser de ese modo porque tenía que cumplir la función de cerrar un ciclo. Y los cierres siempre son más largos y necesitan más explicaciones cuando las preguntas se han extendido tanto como las que Asimov venía planteando desde Fundación.

En resumidas cuentas, Segunda Fundación cumple su papel de cierre de trilogía tal como se espera de ella. Y, como era de esperar de Asimov, es uno de los mejores cierres que he leído.

Fundación e Imperio – Isaac Asimov

Fundacion-e-imperioDe nuevo la entrada no hará mérito a la obra a la que se refiere. Comentar las obras de Asimov es una tarea que las desmerece. Y, sin embargo, es de recibo que este segundo título de la trilogía original de La Fundación tenga una entrada en este espacio personal.

Fundación e Imperio fue publicada en 1952, componiéndose de dos novelas cortas que Asimov decidió unir en una única obra. Este hecho es fácilmente apreciable en el momento de su lectura, pues encontramos una primera mitad de título El gobernador y una segunda parte titulada El mulo, que recibió, de forma independiente, el retro-hugo 1946, galardonado en 1996, a la mejor novela. Y estas dos partes tienen incluso un estilo diferenciado.

El gobernador mantiene más o menos el mismo estilo narrativo de Fundación, aunque ya concentra más el escenario en que se mueven los personajes. Se producen saltos cronológicos más o menos amplios y el cambio de protagonista, muy en la línea de las partes que componían la primera obra de la trilogía. Y, sin embargo, ya se pueden apreciar ciertos cambios, probablemente derivados del hecho de que estas novelas cortas que componen Fundación e Imperio ya se concibieron claramente dentro de un universo determinado y no fueron publicaciones periódicas sueltas como sucedió con las que componen Fundación.

Isaac Asimov - Fundación.e. ImperioPero es en El mulo donde el cambio de estilo narrativo de Asimov se nota de forma evidente. Esta segunda parte se desarrolla en torno a tres personajes principales, con leves intrusiones de otras escenas que ayudan a explicar las que les suceden a los protagonistas. Es un avance cronológico con pocos saltos y muy cortos, de apenas unos años, ni siquiera una decena. La historia envuelve a esos tres personajes y, para el lector, aparecen por primera vez unos protagonistas especialmente demarcados y con los que se desarrolla gran parte de la obra. Y su historia sirve como impulsora para lo que será Segunda Fundación, la tercera obra de la trilogía original.

Una enorme diferencia entre Fundación y Fundación e Imperio reside precisamente en sus finales, además de en su estilo narrativo. Fundación puede leerse como una mera novela autoconclusiva, con un final que puede tomarse como tal, sin dejar nada especialmente desatado y comprendiéndolo como una suerte de final abierto donde el lector podría haber deducido las siguientes crisis o problemas de la Fundación.

Por el contrario, Fundación e Imperio deja claro que existirá una continuación. El último capítulo de esta obra es la obertura necesaria para el que será el tercer título de la trilogía, Segunda Fundación. No podría hablar de este final sin destrozar la trama del libro, sin dar un dato de especial relevancia, al que conduce toda la novela corta El mulo.

Parece 149393406_51d9729e21ser en este momento cuando Asimov toma conciencia de que ha creado un universo propio, diferente de otros, al que decide dar una continuidad distinta. Crea conflictos, problemas mayores, y evita repetir el patrón crisis-solución que siguió en Fundación y en El gobernador.

Ciertamente esto podría resultar algo poco atractivo para aquellos que, como yo misma, disfrutaron enormemente del estilo diferente y particular de Fundación. Pero nada más lejos de la realidad, pues esta segunda obra de Asimov se sirve precisamente de su gran talento como narrador y de la historia a la que ya había estado dando forma en la primera obra para desarrollar un camino nuevo.

En este sentido, El gobernador crea una suerte de nexo de continuidad entre las cortas y determinantes historias de Fundación y el estilo, digamos, “novelesco” que tiene su comienzo con El mulo y continuará con Segunda Fundación. Este estilo “novelesco” no supone un cambio que haga que el lector piense que ha dejado de leer a Asimov. No es algo tan dramático, sino más sutil. De hecho, precisamente por la maestría el escritor, el narrador se deja sumergir en un cambio de estilo que no se presenta drástico, pero que altera el ritmo al que nos tenía acostumbrados.

Ahora bien, si no se busca esa diferencia, no tiene por qué encontrarse. El uso magistral del lenguaje, del recurso de omisión y posterior revelación y la conformación de personajes complejos y redondos se mantiene absolutamente en Fundación e Imperio tal como se había presentado en Fundación. Sólo es reseñable el cambio en tanto que parece, como se ha dicho previamente, una suerte de “toma de conciencia” por parte de Asimov en lo que se refiere a su propio universo.

25_1No me atrevería a decir nada más sobre Fundación e Imperio. Es una obra que merece ser leída, si bien es cierto que puede resultar un poco repetitiva en la primera parte, El gobernador. No sería justo, por otra parte, considerarla un mero “nexo de unión” entre Fundación y Segunda Fundación. Tiene elementos nuevos y muy interesantes que merecen la absoluta atención del lector. Finalmente, decir que el final que Asimov presenta es una perfecta tentativa a leer el tercer libro de la trilogía inmediatamente, pues la historia de El mulo se precipita al final, reuniendo muchas respuestas a cuestiones que se habían planteado al lector a lo largo de la historia.

Asimov no decepciona en Fundación e Imperio. No olvidemos que forma parte de la trilogía que recibió el indiscutible  premio Hugo a la “Mejor serie de todos los tiempos”.

Para más información sobre Asimov y fundación, me remito a la entrada sobre dicha obra en este mismo blog.

Fundación – Isaac Asimov

51372297La colosal tarea de hacer una entrada sobre este libro en concreto puede resultar muy abrumadora. Hablamos de uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción y de uno de los padres, de los grandes escritores de la misma. Por tanto, es posible que cualquier comentario que se pueda hacer de su obra se quede corto o ya sea la copia de otro. Aún así, esta obra merece tener una entrada en este blog.

Isaac Asimov fue un divulgador y escritor de origen ruso pero con nacionalidad norteamericana. Originalmente sus estudios se centraron en el campo de la bioquímica, pero el reconocimiento mundial lo ganó a través de sus obras, no sólo las de ciencia ficción sino también las de historia. De ahí el uso del término ambiguo de “divulgador”. Su interés no iba únicamente dirigido a la ciencia, sino también a la historia, y esto es algo que la obra que se trata en esta entrada refleja perfectamente.

Fundación nació de la unión editorial de cuatro historias que Asimov había publicado previamente en la revista Astounding Magazine (cuyo desarrollo a lo largo de los años es un tema complejo que merecería una atención especial) con otros títulos. En la primera publicación que las reunía a todas se añadió una quinta y última y se perfilaron los títulos con los que hoy se conocen las cinco partes que componen esta obra de apenas doscientas cincuenta páginas (esta longitud varía según la edición, pero está siempre en torno a las doscientas cincuenta o doscientas setenta páginas).

Foundation_gnomeEsta primera edición fue la de la editorial norteamericana Gnome Press de 1951 (imagen a la izquierda de este párrafo). Por tanto, Fundación, como tal, estaría fechada en ese comienzo de la década de los años cincuenta del siglo pasado. Antes de este título y de esta publicación, los relatos ya seguían un cierto orden y estaban interrelacionados en la propia revista, bajo el título The 1000-year plan. La publicación de los mismos se encontraría entre 1942 y 1944. La trilogía de la que esta primera obra, Fundación, es iniciadora (y a la que da nombre) ganó el indiscutible premio Hugo a la “Mejor serie de todos los tiempos”, compitiendo incluso con la trilogía de El Señor de los Anillos de J.R. Tolkien.

El contexto de creación de esta obra es ciertamente complejo. Pese a encontrarse en Estados Unidos y no sufrir directamente los estragos de la Segunda Guerra Mundial, es muy probable que Asimov se viese influenciado por el ambiente bélico de la nación en que residía y que de ahí surgiese la línea básica de pensamiento del que se ha identificado como el personaje de la obra más semejante al propio autor:

La violencia es el último recurso de los incompetentes – Salvor Hardin

58096_3227841927_672980956841003Dicho esto, es de recibo comenzar tratando más o menos el contenido general de la obra. Esencialmente es una historia que ocurre en el espacio, milenios después de nuestra propia existencia, cuando el ser humano ya ha colonizado nuevos sistemas e incluso galaxias y se ha generado un enorme imperio, conocido como el Imperio de Trántor.

Todo esto lo descubrimos lentamente en la primera parte, titulada los psicohistoriadores, que nos habla de la existencia de unos individuos capaces de predecir porcentualmente el futuro a través del uso de una fórmula matemática desarrollada por el genio Hari Seldon. Decir más sería, inevitablemnete, un spoiler.

El resto de partes son una concatenación de hechos derivados de lo que sucede en esta primera, donde apenas se nos presenta una especie de plan de futuro. El motivo del títutlo The 1000-year plan es precisamente porque lo que Asimov pretende narrar en esta trilogía es el desarrollo de un plan predicho por Hari Seldon con el objetivo de, digamos, dar velocidad al desarrollo de unos hechos que ha podido observar con antelación y que considera un atraso y un problema para la humanidad.

tumblr_static_fundacion1La narrativa de Asimov es sencillamente magistral. Trata temas tan complejos como las relaciones sociales intergeneracionales, la investigación científica, la economía, la política o la religión de un modo que resulta ameno para un lector. Toda la obra es un desarrollo histórico por etapas que no se hace lento ni aburrido en ningún momento precisamente gracias a sus dotes como escritor y a su uso equilibrado de los diálogos, la narrativa y las omisiones y relevaciones posteriores. Como he dicho, es magistral.

Los títulos de la siguientes son: los enciclopedistas, los alcaldes, los comerciantes y los comerciantes príncipes. Como un buen ojo crítico con cierto conocimiento de historia puede apreciar, son títulos que hacen referencia a un avance histórico claro. Pero lo que resulta más interesante de Fundación es que cada apartado hace un avance cronológico que varía entre los cincuenta y los cien años. Las historias pertenecen a generaciones distintas de hombres y, por tanto, a protagonista diferentes. Pero Hari Seldon no abandona su papel central. Y los principales hombres de la historia aparecen recordados constantemente.

Por otro lado, su tarea de tomar patrones históricos y pasarlos a un mundo donde existe la energía atómica y el viaje galáctico no es nada desdeñable. Y, pese a ello, sabe deselvolverse con soltura y atar todos los cabos, con explicaciones sencillas y concisas, que pueden dar comprensión a cualquier lector. La obra de Asimov no resultará especialmente compleja a cualquier buen amante de la ciencia ficción y podría ser un buen punto de partida para quien no está iniciado. Es probable que en la primera lectura pierda matices, pero una buena obra es aquella que permite relecturas con el paso de los años. fundacion-isaac-asimov-debolsillo

Podría decir mucho más, pero temo estropear una lectura que, no sólo es recomendable, sino que debería ser prácticamente obligatoria. Su lectura permite un análisis crítico del pasado (anque este se vea extrapolado al futuro) y una reflexión sobre lo que nos depararán los siglos venideros y si sobre nuestras acciones pueden repercutir considerablemente en la corriente general de la historia que está por hacer.

Desgraciadamente aún no tengo perspectiva de toda la obra de Asimov. Soy una iniciada en su narrativa. Pero sospecho que su gusto por la historia y la ciencia, unidos a su voluntad de divulgación, dan forma a una obra bibliográfica redonda, completa y profundamente reflexiva, crítica e interesante. Quizá un buen ejercicio sería ver cómo evolucionan sus preocupaciones a través del paso de los años de su persona, reflejado inevitablemente en sus obras.

Ahora entiendo por qué Asimov es un clásico. Y no puedo más que desear leer más de lo que este gran hombre ha dejado en herencia a una sociedad que cada vez está más necesitada de mentes despiertas.

El océano al final del camino – Neil Gaiman

el oceano al final del caminoEl océano al final del camino es una obra publicada originalmente en 2013 por el autor británico Neil Gaiman, que recibió el premio Locus en el año 2014, en la categoría de novela fantástica. El propio Gaiman aclara al final de la obra que originalmente la historia estaba pensada para ser un relato corto pero que, al final, tuvo que permitirle ser novela.

Quizá por ello, nos encontramos con que no es nada ambiciosa. No es un American Gods, ni siquiera un Neverwhere. Es un cuento narrado desde el punto de vista de un niño de apenas siete años, pero no recomendado para otros niños. Y, por supuesto, tratándose de Neil Gaiman era inevitable que estuviese plagado de refernecias mitológicas y otros elementos particulares y fantásticos, así como guiños a la cultura popular de la época en que se narra la obra.

La historia comienza con un hombre que va de camino a un funeral y decide desviarse para visitar la casa en la que había vivido en su infancia. Al no encontrarla, continúa conduciendo por la pequeña carretera mal asfaltada que llevaba a la misma hasta alcanzar el final, donde está la granja de las Hempstock y donde recuerda que era amigo de la hija de la familia. Hasta que ésta decidió irse a Australia. Esencialmente, la obra gira en torno a sus recuerdos, a los recuerdos relacionados con aquella época concreta en la que había trabado amistad con Lettie Hempstock. Pero, siendo Neil Gaiman y un relato de fantasía, esos recuerdos no podían ser muy típicos.

ocean-end

El ambiente seleccionado para colocar todo este relato es una zona rural de Inglaterra, muy probablemente evocada por el autor a raíz de la suya propia. Es una región de campiña, con casas, donde las Hempstock se dedican a la agricultura y la ganadería, especialmente a esta última. Y Gaiman evoca magistralmente todos los olores, sabores y sensaciones que pueden alcanzar a un niño de siete años en semejante entorno. Desde el aroma del estiercol hasta el agradable sabor de una mermelada de moras casera.

9788499187976Del héroe no se conoce nombre alguno. Eso es considerablemente útil para hacer al lector meterse en la historia de lleno y poder identificarse con el pequeño narrador. Su manera de contar las cosas es particular, pues muchas de ellas no sabe explicarlas o no tienen el mismo sentido que tendrían para un adulto – la escena de su padre y la niñera en la chimenea del salón, por ejemplo. Y eso hace aún más especial la narración.

Sobre el contenido de la misma, no puedo hablar sin destrozar su magia. Porque magia tiene mucha. Es uno de esos libros pequeños, sin demasiada ambición, pero que tienen numerosas lecturas. Muy probablemente es una de esas pequeñas obras que es recomendable leer más de una vez en la vida, para ir destripando, lentamente, las muchas sorpresas que pueden contener sus páginas y que pasan desapercibidas en la primera lectura. Para comprender todos los mensajes entre líneas que Gaiman deja o para reconocer a ciertos personajes o hechos determinados que pueden resultar invisibles en un primer momento – las referencias son muy comunes en la obra de Gaiman, no hay más que ver The Sandman.

The Ocean at the End of the LanePrácticamente la obra en sí misma es una metáfora de la infancia, del paso del tiempo y de la pérdida de la inocencia y, con ella, de una visión más completa del mundo que nos rodea. Los adultos buscan siempre enmarcar la realidad en las cuatro esquinas de lo conocido. Por eso resulta tan difícil regresar a los recuerdos de la infancia, porque estaban cargados de una perspectiva distinta.

Volveré a leérlo y recomiendo encarecidamente su lectura, pues es bastante rápida. Merece la pena darle una oportunidad, especialmente en esos momentos de la vida, o del año, en que es necesario ponerse de nuevo en contacto con algo que rompa la rutina y de un poquito de color a los días cargados de opresión. Mi única advertencia: no os perdáis en el pequeño universo de Gaiman. Hay que luchar por la realidad.

Y si no os fiáis de mi, podéis fiaros de Patrick Rothfuss:

El océano al final del camino me ha hecho feliz. Me ha hecho sentir menos solo. Me ha hecho amar a Neil Gaiman un poco más de lo que ya lo hacía, y ya no creía que eso fuera posible. ¿Si me gustaría escribir algún día un libro así? No. No podría. Él ha creado algo extraño y raro y encantador. Yo no podría ni pensar en hacer algo parecido. Sin embargo, esto es lo que me gustaría.

Ancillary Sword (Espada Auxiliar) – Ann Leckie

Ancillary_Sword_by_Ann_LeckieAncillary Sword es la segunda novela de las tres que completan la trilogía Imperial Radch (Imperio Radch o “Radch Imperial”). Este mismo blog tiene una entrada sobre el anterior libro, que fue realmente bien recibido por la crítica. Esta segunda entrega no ha recibido tantos premios, pero, dentro de lo que suele esperarse en un segundo título de una trilogía, ha sido bien recibida.

De hecho, ha sido galardonada con el British Science Fiction Association Award (a.k.a. BSFA Award) de 2014 y el Premio Locus a la mejor novela de Ciencia Ficción en 2015. También fue nominada a los premios Nébula en la categoría de Mejor Novela del año 2015, quedando en segundo lugar, y a los premios Hugo, en la misma categoría y quedando en la misma posición.

Todo ello, merecido. La segunda novela de la trilogía Radch puede que no tenga el impacto que tuvo la primera, esencialmente por la novedad y por el gran trabajo que Leckie hizo con ella, pero sin duda es una buena novela, bien estructurada, y que abre un poco más y con más detalle el universo en el que nos habíamos comenzado a sumergir en el primer libro.

Para todo aquel que no haya leído la primera novela aún, colocar aquí la sinopsis supondría destrozar el final de ésta, de modo que intentaré sólo destacar sus puntos fuertes sin desentrañar nada de la trama de la primera ni de la segunda. Y, aunque pueda no parecerlo, esta tarea no resulta fácil.

En primer lugar, Ancillary Sword no se presenta como una novela donde haya un objetivo claro – al contrario que en el caso de su predecesora – sino un punto de partida bien definido que va desarrollando una serie de situaciones frente a las que Breq, la protagonista, debe reaccionar de un modo u otro.

9788834729045BLo interesante de la novela es, precisamente, que en esta reacción Breq siempre debe tener en consideración elementos que, hasta el momento, no se  habían tratado tanto, como la política del Imperio, los rituales religiosos o la correción social. Y es ahí donde se encuentra el atractivo de Ancillary Sword: profundiza más en la organización política, social y religiosa del Imperio Radch.

Pero antes de hacer un poco de hincapié en ello, puede ser una buena idea dejar claro que, en cierto modo, la novela tiene dos partes: una primera parte de vida militar a bordo de una nave; y una segunda parte, de carácter más político y social, en la superficie de un planeta.

Dicho esto, la primera parte resulta bastante divertida, puede que más amena y muy llamativa con aquellos que nos quedamos con ganas de saber más sobre la organización de una nave del imperio en el primer libro. Son palpables las relaciones de respeto y confianza que se crean entre los soldados, sus tenientes y el capitán o la capitana de la nave, profundizando en conceptos que Ancillary Justice ya nos había permitido entrever. Y eso es algo de gran valor en una novela donde la protagonista, y gran parte de su entorno, son militares:

Two days before, while Tisarwat had sat being examinated in Medical, while Ship made the connections that would let it -and me- read her like it could every other member of the crew, her Bos had gone over every millimeter of her luggage and come to fairly accurate conclusions about her history. They were prepared to be disgusted with her ignorance, a baby fresh from training, a matter for mocking and exasperation, yes. But also for sympathy, and some anticipatory pride. Her Bos would be able to claim credit for any of Tisarwat’s future accomplishments, because after all they would have raised her. Taught her anything she knew that was really important. They were prepared to be hers. Wanted very much for her to turn out to be the sort of lieutenant they would be proud to serve under.

(Dos días antes, mientras Tisarwat estaba siendo examinada en el sector Médico, mientras Nave hacía las conexiones que le permitirían -y a mi- leer su situación como leía la de cualquier otro miembro de la tripulación, sus Bos habían revisado cada milímetro de su equipaje y habían llegado a conclusiones bastante acertadas sobre su historia. Estaban preparadas para estar disgustadas con su ignorancia, una niña recién salida del entrenamiento, un motivo para la burla y la exasperación. Pero también para la simpatía, y cierto orgullo anticipado. Sus Bos serían capaces de atribuirse el mérito de cualquiera de los futuros logros de Tisarwart, ya que, después de todo, la habrían educado. Le habrían enseñado todo lo verdaderamente importante. Estaban prepradas para ser suyas. Querían desesperadamente que se convirtiese en el tipo de teniente bajo la cual estarían orgullosas de servir. [Traducción personal])

svw3p4qfkwih4an3e6wr

La segunda parte es más compleja y puede que resulte un poco más complicada de seguir. En especial porque aborda asuntos relacionados con las normas sociales y la política de un planeta que fue anexionado por el Imperio y que todavía conserva elementos propios del periodo anterior a la anexión.

Entre otras cosas se abre un panorama que antes no se había apenas visto, como es la realidad de que no hay sólo un tipo civilización y, por tanto, de seres humanos, dentro del Imperio, sino que absorve, y mantiene ciertas diferencias con, las civilizaciones precedentes. Se nos habla de los Samirend, los Vaalskay, los Athoeki, etc. Y esto sólo para un único planeta y su estación asociada.

Todas estas culturas han aceptado, supuestamente, la cultura Radchaai, la del imperio, pero esto no es del todo cierto o, al menos, se mantienen diferencias notables. Un ejemplo claro es el religioso:

“The Athoeki weren’t very civilized”. Not civilized. Not Radchaai. The word was the same, the only difference a subtlety expressed by context, and too easily wiped away. “The mostly aren’t even now. They make a division between people with penises and people without. When we first arrived in the system they surrender right away. Their ruler lost her mind. She thought Radchaai didn’t have penises, and since everyone would have to become Radchaai, she ordered all the people in the system with penises to cut them off. But the Athoeki had no intention of cutting anything off, so they made models instead and piled them up in front of the ruler to keep her happy until she could be arrested and given help. So now, on the anniversary, sir, all the children dedicate their penises to their god.”

(“Las Athoeki no eran muy civilizadas”. No civilizadas. No Radchaai. La palabra era la misma, la única diferencia era un matiz expresado por el contexto, y muy fácil de obviar. “La mayor parte de ellas aún no lo son ahora. Hacen una división entre la gente con penes y la gente sin penes. Cuando llegamos al sistema se rindieron sin oponer resistencia. Su líder perdió la cabeza. Pensó que los Radchaai no tenían penes y, dado que todos tendrían que convertirse en Radchaai, ordenó a todas aquellas personas con pene en el sistema que se lo cortasen. Pero como las Athoeki no tenían la intención de cortarse nada, hicieron figuras (de penes) en su lugar y las apilaron frente a su líder para mantenerla contenta hasta que fuese arrestada y recibiese ayuda. Por eso ahora, en el aniversario, señora, todas las niñas dedican sus penes a su dios.” [Traducción propia])

Profundizar en las cuestiones sociales y políticas me resulta complicado sin destripar la trama. Sólo mencionar que en este libro vuelve a hace referencia a las familias extensas, aunque introduce un elemento curioso que antes no se había ni propuesto como es la clonación como medio de reproducción sin compañero sexual.

Por otro lado, también se marcan las diferencias sociales -muchas veces en función de la “raza” (dependiente de la civilización originaria)- y se perciben numerosos cargos civiles y cargos militares. Los primeros son la verdadera novedad, porque los segundos ya habían sido mencionados en Ancillary Justice. Aunque, eso sí, en la primera parte se establecen mejor las diferencias entre los cargos de una nave y se aprecia mejor cómo funcionan las decurias.

51gHPdnSAwL._SX331_BO1,204,203,200_En lo demás no me atrevo a entrar sin miedo a estropear completamente la trama y, por tanto, el libro, que se apoya mucho sobre ésta y sobre ciertos momentos clave. Pero, sin lugar a dudas, lo recomiendo. No sólo porque considero de mal gusto dejar una trilogía incompleta – a no ser que sea imposible de leer porque empeore de forma irremediable -, sino porque es una buena continuación para el primer libro. Y porque, en sí mismo, también tiene coherencia y es, cuando menos, interesante de leer.

Lo que me pregunto es si actuará, al haberse centrado tanto en un sistema concreto y unos puntos determinados, como un puente entre la amplitud de objetivos del primero y una focalización del problema en el tercero. Eso es algo que sólo puede concluirse con la lectura de este último. Bien veremos.